Pedro Mir; Poesía en luces de arco iris



Hay
un país en el mundo
colocado
en el mismo trayecto del sol
oriundo de la noche.
Colocado
en un inverosímil archipiélago
de azúcar y de alcohol

Hay un universo de signos, ritmos y huellas que identifican a un determinado autor con su obra, que lo señalan directamente, y es que, en el caso de la poesía, una de sus dificultades fundamentales es el manejo de la técnica. Es por eso que hablar de poesía en República Dominicana siempre será tarea ardua y sin embargo gratificante, sobre todo cuando el poeta se vincula tanto a su creación que puede convertirse en el protagonista del tono, que es el caso de Pedro Mir. El Poeta Nacional. Este tono se relaciona no solo con el manejo técnico de sus versos sino con la temática de creaciones fundamentales como “Hay un país en el mundo”.
El mismo Juan Bosch, uno de los cuentistas y narradores mejor dotados de las letras hispanoamericanas del siglo veinte, que legó una teoría sobre el arte de escribir cuentos, como lo hicieron Julio Cortázar y Horacio Quiroga, consideró a Mir “El poeta social dominicano”, al descubrir que en sus obras, sobre todo en Hay un país en el mundo, “la preocupación social del poeta, no es una máscara con la cual sale por esos mundos a estrenar una moda”. Pedro Mir, a quien el Congreso Nacional declaró Poeta Nacional en 1984, había nacido el 3 de junio de 1913, en San Pedro de Macorís y su padre, un cubano con su mismo nombre, trabajaba en un central azucarero, donde según el propio Bosch “ hay que buscar la razón de la poesía social de Hay un país en el mundo”. Ese universo de ritmos, signos y huellas, al que se hacía referencia en la introducción de este trabajo, y el manejo de la técnica, describen a Pedro Mir, ya no sólo en textos como su máxima creación Hay un país…, sino en otras producciones de profundo arraigo entre la palabra y el ritmo, como ocurre en su El Huracán Neruda, y la también rítmica solvencia de la evocación, cuando escribe Contracanto a Walt Whitman.
Se trata, como bien explica Bosch, de un poeta que llevaba en el alma una carga emocional que brotaba de la situación de su pueblo.
En su obra esencial, Hay un país en el mundo, publicada por primera vez en la Habana, Cuba, en 1949, aparecen el central azucarero, el trabajo y la explotación de los hombres en los bateyes y un micromundo de injusticias mezcladas con el sudor, el azúcar y el alcohol.
“Nuestros campos de gloria repiten
son del ingenio
en la sombra del ancla persisten
son del ingenio
y las leyes calladas y tristes
son del ingenio…”

País inverosímil
donde la tierra brota
y se derrama y cruje como una vena rota…
En tan solo esos versos subyacen las huellas y el tono de una poesía en que la voz es un tono rítmico y el tema una muestra de la honda sensibilidad que inunda al vate petromacorisano. A Pedro Mir le llovía la admiración por el nicaragüense Rubén Darío, de quien dijo admiraba la cadencia rítmica de sus creaciones. Es por ello que algunos han encontrado muchas semejanzas entre fragmentos de Hay un país en el mundo y trozos de la obra de Darío, a nivel rítmico. Mir publica sus primeros versos el 19 de diciembre de 1913 en la página del Listín Diario, que fueron tres poemas: A la carta que no ha de venir, Catorce versos y Abulia. En su poema El Huracán Neruda se recoge su admiración por el Nobel chileno, que es un canto a su obra y a la propia coyuntura histórica que lo rodeaba.
“Y esto nos explica la situación Neruda.
Dicen que Salvador Allende era de color de rosa con algunas
tonalidades aborígenes y suaves matices amarillos sobre
ondulaciones negras…”.Pedro Mir no solo fue poeta. Fue un gran narrador , ensayista, periodista, abogado. Graduado y docente de la Universidad de Santo Domingo, que debió salir del país por razones políticas, estamos hablando de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo

Néstor Medrano

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Published by: Medrano Néstor

Periodista, consultor político y escritor, con más de 12 años cubriendo las incidencias del acontecer político, social, judicial y cultural de República Dominicana, recibió el Premio Único de Poesía de la Alianza Cultural Cibaeña, con el libro Escritos con Agua de Lluvia y la primera mención especial con los relatos del volumen Cuentos de Vapor y de Sombras en el año 2008. En el 2009 el Grupo Editorial Norma publicó su novela Héroes, Villanos y Una Aldea, que presentó en el marco de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2009. Ese mismo año su reportaje Niños buzos viven entre la basura y olores nauseabundos, resultó finalista en el concurso anual de periodismo de Visión Mundial y la Unicef. El Ministerio de Cultura publicó en el 2012 su novela ¿Dónde está Johnny Lupano? ¿Dónde está Johnny Lupano?, resultó finalista del certamen online de novela internacional de Yoescribo.com que patrocina la Fundación Cabana en el 2005. Es fundador de la página Hombre de Letras. Sus cuentos, poemas y ensayos han sido publicados en las revistas Vetas, Mythos y Global de la Fundación Global Democracia y Desarrollo. Tiene la columna La Cuartilla en Listín Diario. Su libro de ensayos Las Huellas Literarias de Juan Bosch fue publicado en el año 2014. Este mismo año fue antologado junto a un grupo de poetas dominicanos, en el libro Poetas de la Era III, de la Editorial Santuario, compilación de Elsa Báez.

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