TAMBIÉN ODIAS EL CIGARRILLO


Me duele la nuca. Me duele el cuello. Me duele la boca. ¿Por qué tanto dolor en un inocente? ¿Qué hice? Pensé en los acreedores. La gente a la que debo dinero. La gente a la que nunca he pagado un centavo. Ese fue su método de sometimiento, esa fue la forma de despellejarme y sacarme el dolor. De agarrarme cuando llegaba a la casa. Entonces no soy un inocente, nunca he dicho que lo soy. He faltado a la verdad y a la moral. ¿Era para tanto? Sin embargo, supo que se trataba de profesionales. Le asestaron un golpe seco y paralizante que le hizo perder la conciencia; pero lo dejó vivo. Con dolor y fuertes retorcijones, pero vivo. Despertó con la boca amarga, una sed indeseable y un deseo incontenible de recobrar su libertad lo desesperaban. Una habitación sin ventanas- debía ser un depósito por las exageradas luces blancas, a lo mejor se trataba de una estrategia para dar calefacción permanente a alguien o a algo- sin ventilación; el clima áspero, la atmósfera asfixiante. Además no recordaba nada. Le dolía la cabeza. Flashes, recordaba flashes, multitudes, gente histérica que corría de un lugar a otro. Vehículos colisionados y explosiones mortíferas.

Entonces recordaba algo. Abrió los ojos en un intento por hacer más precisiones con la vista; cientos de cajas organizadas de forma rígida, en un desesperante conteo de orden y disciplina. Escuchó pisadas, pasos que llegaban desde la distancia y se incrementaban, tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tac tac tac tac tac, era su reloj. Las manecillas del reloj que irrumpían en el silencio. Tenía ganas de orinar, se levantó como pudo y se escondió entre cartones y lonas presintiendo lo peor. El hecho de desconocer las razones por las que permanecía allí, encerrado en un aposento gigantesco y sin ventilación era algo más que sospechoso. Las preguntas revoloteaban. ¿Por qué me dejaron vivo? ¿Por qué no me mataron de una vez? Se atemorizó, se descontroló y se escondió.
Sentí como si de repente perdiera algo. Quizás el oxígeno para respirar. Me asfixiaba, te asfixiabas, se asfixiaba. No sé si fue mi imaginación febril que le jugaba una broma a los nervios, pero escuché las sonatas de trompetas. Luego alaridos ensordecedores, galope de caballos y gritos desesperados. En medio de su larga espera no resistía las ganas de fumar. Toda su vida había fumado. En ese momento más que en ninguno requería de un Marlboro para calmarse.

Sólo sentía imprecisiones, un revoltillo de imágenes que llegaban de una distancia remota, cargando aires nostálgicos que proactivaron su maquinaria de lágrimas. Los pasos se acercaban, aumentaban, los gritos eran tan cercanos y humanos que herían sus oídos. Escuchaba también un galope de caballo por un lado, la Quinta Sinfonía de Beethoven por el otro, un estallido de disparos y muertes que él, de alguna forma, logró ver en detalle sobre las lonas que lo cubrían. ¿Qué hice? ¿Qué habré hecho? Las luces del depósito, creía al menos que era un depósito, habían subido el nivel de intensidad y penetraban los cartones y las lonas bajo las que se había escondido. Ruidos. Escuchaba ruidos. Voces de mujeres alegres y carcajadas y risas; luego Beethoven. Cuando trato de distenderme un poco para escrutar la situación desde un punto de vista lógico y racional no salgo del asombro. Tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac. Suda. Sudores. Sudores copiosos, su corazón agitado. La respiración agitada y unas diabólicas ganas de fumar. 30 horas. Pero nadie puede soportar tanto tiempo, es imposible, es imposible, es impensable pero no imposible. Sólo debemos asegurarnos de que los protones estén a la inversa de los neutrones y que los electrones no hagan contacto con la unidad celular del cromosoma X para no arriesgarnos a crearle una fisura cerebral.

Entonces llegaron detalles fragmentados de escenas e imágenes en las que aparecía su rostro risueño y maléfico; vestido de gabán con un cigarrillo metido entre los labios, calles mojadas, velocidad, personas, hombres corriendo con desesperación y él que sacaba de algún lugar un arma de fuego sofisticada y corta y disparaba con precisión y mataba. Los hombres caían muertos, ensangrentados, algunos daban vueltas y se arrastraban por el asfalto mojado de alguna bocacalle, él se arreglaba el sombrero y con la calma de Buda se alejaba del lugar. Se veía en el remiendo de luces incoloras de algún apartamento contando dólares, sacos de dólares, bajos fondos; el submundo del crimen, la sedición y los vicios.
Durante todo ese tiempo, 8 años completos, mató más gente que el virus del SIDA y el hambre en Etiopía. En las calles de Nueva York le temían por sus métodos malditos de eliminar los obstáculos. Luces, chirridos. Voces. Escucho que hablan de mí, palpo esa especie de repulsión en sus palabras; no pertenecía a ninguna pandilla ni estaba afiliado a la Mafia, era un mercenario que hacía sus trabajos de limpieza y luego cobraba en efectivo, y mucho, sin intermediarios. Fue un golpe rudo en la nuca que lo sacó de circulación. Necesitamos mayores detalles, no hay estabilidad, su espíritu libra una batalla de garras con la psique. Sólo destellos.

Volvían sobre su cabeza las explosiones, las muertes sangrientas y las exclamaciones de dolor. Tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tic tictictictictictictic. ¿Por qué la captura para dejarme vivo? Se preguntaba, quería fumar. El deseo irrefrenable lo impulsaba a la locura, porque incluso, entre las lonas y los cartones en que se guarecía crecía el fragante aroma de un cigarrillo encendido.
Las voces aumentaban. Alguien sobaba una pistola, lo discernía por el nítido claqueteo metálico, por la precisión dada por el silencio a los ruidos de menor intensidad. Escuchó su nombre. Una voz de mujer derramada en llanto, en dolor. Luego las pisadas, las brisas absurdas que comenzaron a bailotear en ese aposento-depósito donde las flatulencias arrojadas de sus intestinos no se diluían. ¿Por qué me han traído? Debo ser inocente de cualquier acción endilgada por mis secuestradores, supongo que se trata de un secuestro. Ejecutaba a las personas. Era un negocio despiadado que sólo había visto en las películas de Hollywood: el hombre descuartizaba a sus víctimas, las mutilaba y enviaba a sus clientes el dedo pulgar para sacarle las huellas dactilares como prueba de irrebatible cumplimiento del deber. Hay que inyectar mayor cantidad de AC-15, debemos disminuir la conturbación emocional que lo agita.

¿Qué dolencias presenta? ¿Ha variado su capacidad de asimilación de los acontecimientos? No. Sólo el dolor en la nuca. El dolor en el cuello, en la boca y unas ganas exasperantes de fumar. Bien, mientras presente esa perspectiva hay esperanzas. Los sudores me atormentan, siento escalofríos, mis dientes tiritan y una debilidad apremiante me nubla la cordura. Hombres que corren, saltan sobre verjas, rompen escaleras de emergencia, disparan entre sí, insistentemente, disparan entre sí y las cosas explotan y los automóviles se incendian y las mujeres del vecindario apartan con brusquedad a los niños, los quitan del camino, se meten debajo de las camas, la destrucción es expansiva. Los cadáveres son abandonados en cualquier lugar, la sangre pinta sus rostros, baña sus cuerpos inertes, inmovilizados para siempre. Movimientos estratégicos, cerco policial.
Abren baúles, fundas, bolsas, valijas y encuentran armas, dinero revuelto en fajos gruesos, incontables, interminables. Armas de fuego, cantidades industriales de objetos de uso bélico, arsenales, ametralladoras, pistolas de alta resolución y cañones anchos, minibazukas. La nuca. La boca amarga. ¿Qué hago aquí? Debe ser una estrategia de la gente a la que debo dinero, quieren que pague, pero los esfuerzos son vanos, soy un pobre diablo, un infeliz pobre diablo; estaba en mi casa. O fuera de ella. Supe de inmediato que se trataba de profesionales, de gente curtida en el oficio, conciente de lo que tenía entre manos, en esto no hay nada fortuito, nada se dejó al azar.

Era un matón. En su página negra, su web site personal de trabajos incodificables, lo presentaban como lo mejor de lo mejor. ¿Por qué no me mataron de una vez? ¿Quién soy? ¿Sabes que fue uno de los mejores policías de su tiempo? Cumplía a cabalidad con sus responsabilidades, sin lastres, inmaculado, un verdadero paradigma dentro de la institución. La ambición lo sacó de la fuerza; quería ganar dinero y fortuna, quería ganar dinero y fortuna, quería sacar dinero de su talento, quería recibir dinero por sus habilidades. Ahora vamos al proceso contrario: que los neutrones estén a la inversa de los protones y que la unidad molecular haga contacto con los electrones y el cromosoma X, esta vez el riesgo es necesario.
Siempre fue difícil su vida, esa mutación entre el bien y el mal se registró en el cambio de comportamiento de un policía intachable cuando dio el giro hacia el mundo del crimen. Se convirtió en el germen del cataclismo que lo llevó a la perdición. ¿Es insalvable? ¿Hay alguna esperanza? Me duele la nuca. Me duele el cuello. Me duele la boca. Es la reacción de lo sensitivo. Ahora, entre tantas horas de respirar esta atmósfera irrespirable y contaminada, de esperar impaciente por un cigarrillo para hacer volutas de humo, para disipar la angustia de este calor sofocante y para desviar mi atención de este encierro inexplicable, es que puedo recordar con claridad.

Recordar pero no divulgar. Simplemente decir que hay cosas inconfesables de mi vida que hoy fueron borradas, porque organismos e instancias sin rostro me quieren como proyecto, algo de seguridad nacional. ¿El dolor en la nuca, en el cuello y la sed enfurecida de salir del encierro? No los recuerdo. Ya no los siento. Los pasos se alejan, las voces se han callado y los sudores incontenibles han cesado de repente. Ya no escucharás más el tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tic tic tic tic tic, fueron extirpadas las angustias y saldrás a la calle en tu formato de hombre nuevo que nunca ha echado un coño, ni pronunciado una palabrota y para fines de una mejor vida tampoco recordarás nada de esto. No hubo habitación, aposento-depósito, nunca fuiste un mercenario…eres nuevo.

Ah…también odias el cigarrillo.

Anuncios

Published by: Medrano Néstor

Periodista, consultor político y escritor, con más de 12 años cubriendo las incidencias del acontecer político, social, judicial y cultural de República Dominicana, recibió el Premio Único de Poesía de la Alianza Cultural Cibaeña, con el libro Escritos con Agua de Lluvia y la primera mención especial con los relatos del volumen Cuentos de Vapor y de Sombras en el año 2008. En el 2009 el Grupo Editorial Norma publicó su novela Héroes, Villanos y Una Aldea, que presentó en el marco de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2009. Ese mismo año su reportaje Niños buzos viven entre la basura y olores nauseabundos, resultó finalista en el concurso anual de periodismo de Visión Mundial y la Unicef. El Ministerio de Cultura publicó en el 2012 su novela ¿Dónde está Johnny Lupano? ¿Dónde está Johnny Lupano?, resultó finalista del certamen online de novela internacional de Yoescribo.com que patrocina la Fundación Cabana en el 2005. Es fundador de la página Hombre de Letras. Sus cuentos, poemas y ensayos han sido publicados en las revistas Vetas, Mythos y Global de la Fundación Global Democracia y Desarrollo. Tiene la columna La Cuartilla en Listín Diario. Su libro de ensayos Las Huellas Literarias de Juan Bosch fue publicado en el año 2014. Este mismo año fue antologado junto a un grupo de poetas dominicanos, en el libro Poetas de la Era III, de la Editorial Santuario, compilación de Elsa Báez.

Categorías UncategorizedEtiquetas1 comentario

Un comentario en “TAMBIÉN ODIAS EL CIGARRILLO”

  1. Las lenguas cambian de continuo, y lo hacen de modo especial en su componente léxico. Por ello los diccionarios nunca están terminados: son una obra viva que se esfuerza en reflejar la evolución registrando nuevas formas y atendiendo a las mutaciones de significado.

    Especial cuidado ha de poner en ello el Diccionario académico al que se otorga un valor normativo en todo el mundo de habla española. La Real Academia Española y las veintiuna Academias que con ella integran la Asociación de Academias de la Lengua Española trabajan mancomunadamente al servicio de la unidad del idioma tratando de mejorar y actualizar un diccionario de carácter panhispánico. Cuanto aparece en el DRAE es fruto de ese estudio y de la aprobación colegiada.

    Hasta hace poco tiempo la edición en forma de libro constituía la única posibilidad de fijación y transmisión. Los recursos electrónicos de que hoy disponemos hacen posible un modo diferente de actuación. El Diccionario académico es actualmente una base informática de datos, lo que permite un mejor control de su contenido, proporciona mayor facilidad de revisión y, sobre todo, hace compatibles diferentes fases del trabajo sin las servidumbres exigidas por la edición impresa. De ahí el compromiso adquirido de ir haciendo públicas con periodicidad semestral las adiciones, supresiones y enmiendas que la Real Academia Española y sus Academias asociadas vayan aprobando.

    De este modo los hispanohablantes que accedan a nuestra página electrónica podrán disponer del documento que contiene el texto de la última edición en papel -en este caso, la vigésima segunda, de 2001- y, al tiempo, el conjunto de modificaciones aprobadas. Por ello, entre los varios modelos posibles de organización se ha elegido el que mantiene con toda claridad la separación entre los dos documentos. Los consultantes acceden inicialmente a la vigésima segunda edición y, en los casos en que se añada un nuevo registro o un artículo haya sido modificado, verán en la pantalla un aviso que les permitirá contemplar la nueva versión.

    Lo que a partir de abril de 2005 ofrece la Real Academia Española es el conjunto de más de 12 000 modificaciones aprobadas desde el cierre de la edición anterior hasta junio de 2004. Han sido ya estudiadas por la Española otras que irán siendo aprobadas por todas las Academias e incorporadas cada seis meses a esta página. De este modo se podrá disponer de una información actualizada del trabajo académico y se facilitará el conocimiento de la evolución del español.

    El Pleno de los académicos es el órgano encargado de tomar las decisiones que afectan a la modificación del Diccionario.

    Tres son los tipos de operación más frecuentes en este proceso:

    * La adición de nuevos artículos o acepciones.
    * La supresión de artículos o acepciones ya existentes.
    * La enmienda total o parcial de los artículos.

    Para hacer frente al enorme caudal de trabajo que supone mantener al día su repertorio, el Pleno académico cuenta con el auxilio de:

    * La Comisión Delegada del Pleno y para el Diccionario, que coordina a las demás y se encarga de los asuntos correspondientes a la técnica lexicográfica.
    * Las Comisiones especiales para la preparación del Diccionario. Al trabajar con grupos reducidos de académicos, agilizan el trabajo del órgano colegiado general y tienen sus mismas competencias.
    * Las Comisiones especializadas, formadas por varios académicos expertos en el asunto del que se trata:

    – Comisión de Vocabulario Científico y Técnico.
    – Comisiones de Ciencias Humanas I y II.
    – [Comisión de Etimologías]

    * El Instituto de Lexicografía, que prepara los materiales más tarde discutidos en el Pleno o en las distintas Comisiones.
    * Los académicos correspondientes de la Española, que realizan propuestas sobre el léxico de la zona donde residen.

    Las propuestas de adición, supresión o enmienda parten, en su mayoría, de las Comisiones académicas. En ciertos casos, son los propios académicos quienes presentan directamente sus propuestas al Pleno. El Instituto de Lexicografía prepara los materiales que se discuten en Comisión, y, en particular, documenta las propuestas con materiales procedentes de las siguientes fuentes:

    * El Banco de datos del español, que cuenta con más de 400 millones de registros, en sus depósitos sincrónico (el CREA) y diacrónico (el CORDE).
    * El fichero histórico de la Academia, con sus más de catorce millones de papeletas léxicas y lexicográficas.
    * Las obras de referencia y estudios monográficos pertinentes.
    * Las consultas dirigidas a académicos y a otros estudiosos de reconocida solvencia en el campo del que se trata.

    Una vez confeccionadas las propuestas, se envían a Comisión o al Pleno.

    Lo allí tratado pasa a consulta de las Academias americanas y, tras ser discutidas las observaciones allegadas, se da por aprobado definitivamente.

    El sistema de consulta de enmiendas y adiciones emplea la técnica del hipertexto para mostrar las modificaciones que, como resultado del trabajo académico, se van produciendo en el Diccionario. Este procedimiento respeta la integridad de la edición vigente, cuya consulta permanece inalterada.

    Presentación de las enmiendas

    El acceso a las enmiendas se habilita mediante la incorporación en los artículos de enlaces de hipertexto. Como se muestra en el ejemplo que sigue, el botón “Artículo enmendado” es un enlace que permite acceder a la nueva versión del artículo. Esta constituye un avance de la siguiente edición.

    Artículos de nueva redacción

    La consulta de los artículos nuevos se realiza directamente, como si se tratase de artículos de la edición en vigor, aunque con marcas que permiten identificarlos.

    Nota. Los paréntesis etimológicos de los artículos que los necesitan se publicarán más adelante.

    Supresión de artículos

    Los artículos que han sido propuestos para ser suprimidos, no se eliminan del Diccionario, pero incorporan una nota que avisa de su futura desaparición.

    En lo que se refiere al léxico específico de América, y también al de Filipinas, las propuestas realizadas por las Academias correspondientes de la Española con sede en los diferentes países son estudiadas por la Comisión permanente de la Asociación de Academias, integrada por académicos españoles y de las corporaciones hermanas. Las propuestas aprobadas se incorporan directamente al Diccionario.

    El Diccionario académico está depositado en una base de datos relacional, creada en 1992. La ventaja principal de este tipo de soporte es su integridad referencial, que refuerza el modelo lógico del artículo y controla las relaciones entre los elementos compositivos principales. De este modo se hace imposible la desaparición de un elemento del diccionario cuando está vinculado a otro, y se evita que lemas usados para definir otros por remisión a ellos puedan desaparecer del Diccionario.

    Para trabajar con esta base de datos, la Academia cuenta con dos herramientas informáticas creadas exclusivamente para este propósito:

    * Una aplicación de consultas, que permite el control de toda la información y facilita los datos necesarios para hacer propuestas de enmienda.
    * Una aplicación de fichas lexicográficas, que permite introducir en la base de datos todas las modificaciones aprobadas por el Pleno y las Comisiones.

    La página electrónica del Diccionario de la Academia incorpora, a partir de junio de 2004, las 10 116 modificaciones aprobadas por la Corporación después del 26 de marzo de 2003 y antes del 24 de junio de 2004.

    Las cifras correspondientes al tiempo comprendido entre las dos últimas fechas son las siguientes:

    Adición de artículo

    820

    Adición de etimología

    441

    Adición de acepción

    1095

    Adición de f. compleja

    490

    Adición de acep. de f. compleja

    41

    Supresión de artículo

    28

    Supresión de etimología

    4

    Supresión de acepción

    2931

    Supresión de f. compleja

    424

    Supresión de acep. de f. compleja

    18

    Enmienda de artículo

    85

    Enmienda de lema

    207

    Enmienda de etimología

    52

    Enmienda de acepción

    2984

    Enmienda de acep. de f. compleja

    425

    Enmienda de lema de f. compleja

    71

    Total adiciones:

    2887

    Total supresiones:

    3405

    Total enmiendas:

    3824

    TOTAL

    10 116

    De estas cantidades, 7457 modificaciones obedecen a necesidades técnicas, ya que plasman el nuevo tratamiento dado a los sustantivos femeninos coincidentes en su forma con adjetivos o sustantivos de dos terminaciones. La variación, aprobada por el Pleno académico el 4 de diciembre de 2003, consiste en dedicar artículos independientes a los sustantivos femeninos que, como armónica o tintorera, designan objetos o animales, separándolos de los correspondientes adjetivos o nombres con moción de género armónico, ca o tintorero, ra.

    Sumadas las operaciones ahora incorporadas a las que se publicaron en marzo de 2003, el Diccionario académico ha experimentado, desde su última edición publicada (la vigésima segunda, de 2001), las modificaciones siguientes:

    Adición de artículo

    929

    Adición de etimología

    519

    Adición de acepción

    1386

    Adición de f. compleja

    767

    Adición de acep. de f. compleja

    78

    Supresión de artículo

    44

    Supresión de etimología

    6

    Supresión de acepción

    3019

    Supresión de f. compleja

    511

    Supresión de acep. de f. compleja

    31

    Enmienda de artículo

    100

    Enmienda de lema

    402

    Enmienda de etimología

    238

    Enmienda de acepción

    3801

    Enmienda de acep. de f. compleja

    726

    Enmienda de lema de f. compleja

    135

    Total adiciones:

    3679

    Total supresiones:

    3611

    Total enmiendas:

    5402

    TOTAL

    12 692

    En los cuadros siguientes aparecen las cifras que muestran el trabajo hecho en el paso desde la 21.ª edición, aparecida en 1992, hasta la 22.ª, publicada en octubre del año 2001.

    22.ª EDICIÓN DEL DICCIONARIO:

    * 22.ª edición del Diccionario.
    * 22.ª edición del Diccionario. Artículos añadidos.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de lemas.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de acepciones de lema.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de formas complejas.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Datos comparados.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Gráfica de datos comparados.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de acepciones de formas complejas.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de artículos con acepciones americanas.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de acepciones americanas.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de marcas americanas.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de artículos con acepciones dialectales españolas.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de acepciones dialectales españolas.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de marcas dialectales españolas.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de paréntesis etimológicos.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de definiciones por remisión.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de envíos.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Variación del número de arcaísmos.
    * 22.ª edición del Diccionario. Número de extranjerismos en cursiva.
    * 22.ª edición del Diccionario. Número de notas de información morfológica.
    * 22.ª edición del Diccionario. Número de notas de información ortográfica.

    22.ª EDICIÓN DEL DICCIONARIO. Americanismos:

    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Americanismos. Datos comparados.
    * Ediciones 21.ª-22.ª del Diccionario. Americanismos. Gráfica de datos comparados.

    El contenido de la vigésima segunda edición del Diccionario de la lengua española publicado por la Real Academia Española fue profundamente revisado durante los nueve años transcurridos desde que, en 1992, apareció la versión anterior. Esta revisión se basó en dos ideas principales.

    * De una parte, la necesidad de mantener actualizado el cuerpo de la obra en cuanto a los términos en ella registrados, trabajo indispensable para que el repertorio académico pudiera mantener su función unificadora del español.
    * Por otro lado, la acomodación, en lo posible, de todo ese contenido a la estructura fijada por la Nueva planta del Diccionario, un conjunto de normas que los académicos, reunidos en Pleno, aprobaron en junio de 1997.

    En cuanto a la actualización de la nomenclatura de la obra, se amplió el número de voces registradas hasta superar las 87 000.

    * Por vez primera, la Academia Española y las veintiuna Academias asociadas emplearon el Banco de datos del español, que contaba entonces con más de 270 millones de registros léxicos, para esta actualización. Se añadieron más de 10 000 artículos nuevos; las acepciones aumentaron en más de 24 000 y las formas complejas (locuciones, frases, expresiones, etc.) experimentaron un incremento de más de 3000.
    * Hay 12 122 artículos que tienen una o más acepciones correspondientes a estas zonas. (La edición anterior contenía 6141). 18 749 acepciones tienen una o más marcas correspondientes a América y Filipinas. (En la edición anterior había 8120). Hay 28 171 marcas correspondientes a las zonas aludidas. (La edición anterior contenía 12 494).

    Si quiere ver una selección de estas novedades, utilice la ventana de búsquedas.

    * El manejo del Banco de datos, junto con las consultas dirigidas a los académicos correspondientes españoles e hispanoamericanos, permitió suprimir más de 6000 artículos correspondientes a variantes anticuadas o dialectalismos españoles y americanos caídos en desuso.
    * Se revisaron, en grado mayor o menor, campos léxicos como los de las matemáticas, la física y la química, la biología, la informática, la medicina, el derecho, la economía, el comercio, la filosofía, la literatura, la lingüística, el teatro, la milicia, la religión y la liturgia, el montañismo, etc.

    En total, por alguno de los motivos anteriores o a causa de la revisión general a continuación descrita, más de 55 000 artículos de la edición anterior fueron objeto de una o más enmiendas.

    Estas y otras cifras se presentan con mayor detalle en otro lugar de esta página web.

    Además de otras muchas tareas menores, la revisión general del cuerpo del Diccionario incluyó los siguientes trabajos:

    * Se revisó la correcta lematización de los artículos y la colocación adecuada, dentro de ellos, de las formas complejas.
    * Se modificaron muchas etimologías y se uniformaron los paréntesis etimológicos, especialmente para regularizar el orden de los elementos contenidos en ellos.

    El texto que se puede consultar en esta página electrónica corresponde a la 2.ª tirada de la 22.ª edición

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s